lunes, 22 de octubre de 2007

Un mes

Llevo cuatro meses en Tanzania y ya estoy en la recta final. Regreso a España el 20 de noviembre así que me queda un mes.

Siento que todavía me quedan muchas cosas por ver y por hacer aquí pero también tengo cosas pendientes en la parte superior del globo. Todavía no se donde voy a poner los pies el año que viene y mucho menos donde voy a sentar la cabeza. Ya veremos en que estación me
apeo.
He aprendido que un poco de incertidumbre ayuda a madurar y a saber apreciar lo que tienes. Me gusta aprovechar el tiempo haciendo las cosas que me gustan y evidentemente si puedo no voy ha desperdiciarlo.
Echo de menos muchas cosas de las que ahora prescindo pero se que cuando este allí echaré de menos esto. Intento disfrutar al máximo mi estancia en África y aprovechar todo lo que me ofrece. El sistema africano es un puto desastre, puedes llegar a perder los nervios. Muchas veces me pregunto como es posible que el país aguante porque avanzar no avanza. Pero hay algo que hace especial y diferente a este continente de todo lo que puedas haber visto antes.

Bueno, en breve estarán por aquí Xim y Mateu y creo que vamos a disfrutar juntos de un buen safari en Serengeti, compartiremos un viaje de regreso en autobús Arusha - Dar (que Dios nos pille confesados) y de unos días fantásticos en Zanzíbar.

Eva, Vicente, Patricia y Carmen ya podéis ir preparando una cenita con sesión de fotos incluida... je je je.

Tomeu, ya puedes contar con nosotros para la cena de fin de año en tu casa pero antes una en Caro en noviembre no estaría nada mal. Un abrazo

Como se nota que una de las cosas que echo de menos de allí es la comida ;-)

Saludos a todos los Terrinchosos y como no, un beso enorme para mi tía favorita.
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viernes, 19 de octubre de 2007

jueves, 11 de octubre de 2007

lunes, 8 de octubre de 2007

Zanzíbar again

Karibu!
Hemos estado 10 días en Zanzíbar, seis en Unguja y cuatro en Pemba.
Aquí os dejo unas fotos.


Yo

Unguja desde el aire

Pescadores en la isla de Misali (Pemba)

Playa Mpapaini en la isla de Misali (Pemba)

Marinero en Unguja

Red Colobus (Unguja)

Atardecer en Unguja

En el Hotel Zamani Kempinsky (Unguja)

Pemba desde el aire

Baobabs de Pemba

Manglares en Pemba

Más baobabs

martes, 25 de septiembre de 2007

Requiem por un baobab

Todos los días, al salir de casa y a la vuelta, pasamos con el coche junto a un grupo de baobabs bastante grandes. Cuando llegué a Dar es Salaam, hace ya 3 meses, había cuatro en pie. A las pocas semanas cayó uno de los árboles, las termitas, un movimiento de tierra o el peso de sus ramas lo dejó con las raíces al aire.
Hace unos días derribaron y descuartizaron otro. Tienen que ensanchar la carretera y el pobre árbol tuvo la mala suerte de crecer en el lugar menos indicado. Amputaron varias ramas de sus compañeros, la escabadora no podía acercarse para derribar el árbol y no tuvieron la delicadeza de evitar dañar a los otros. Podían haber evitado su tala si hubieran ensanchado la carretera por el lado contrario, pero aquí cuando tienen que construir algo toman el camino más corto. Parece que les da igual talar árboles con miles de años para ensanchar unos metros una carretera. En otros lugares puede organizarse una buena por arrancar cuatro pinos jóvenes de un parque y aquí pueden arrasar un bosque entero de baobabs milenarios y nadie dirá absolutamente nada.
Es una lástima que no haya una ley que los proteja. Cuando queden unos pocos ejemplares entonces se plantearan como protegerlos y como sacar dinero con ellos.
Esperemos que los baobabs sigan por mucho tiempo ofreciéndonos su sombra y su compañía en tierras africanas.


lunes, 17 de septiembre de 2007

Playas del Sur











Ya estoy aquí de nuevo, hacía tiempo que no colgaba nada en el blog.
Este fin de semana estuvimos en la zona sur de Dar es Salaam. Hay unas playas fantásticas.
Aquí os dejo unas fotos para poneros los dientes largos.
La semana que viene estaré de nuevo en Zanzibar!
Regresaré a España el 20 de noviembre pero me quedaré unos días en Madrid.
Hasta pronto!

jueves, 30 de agosto de 2007

Zanzíbar

A las 07:30 de la mañana del sábado Ana, Esther y yo cogimos el ferry con rumbo a Zanzíbar. Al principio se movió un poco pero luego casi ni nos enteramos.
Después de tragarnos varios videos musicales de Boney M, Abba y el We are de world USA for Africa (dos veces) llegamos al puerto de Unguja.

La vista de Stone Town desde el ferry es muy bonita y eso que hacía un día horrible. Bajamos del ferry y llovía a mares. Cogimos un taxi hacia el hostal Santa Mónica.

El hostal por fuera tiene su encanto. Son dos casas contiguas del 1890 y están al lado de la Catedral Anglicana. En el sótano de una de las casas se encuentra lo único que queda del mercado de esclavos, las celdas. Es escalofriante ver donde los metían.
Las habitaciones del hostal son una mierda, mejor dicho, están llenas de mierda. Las mosquiteras rotas y llenas de polvo, las sábanas sucias y las ventanas rotas. Había más mosquitos dentro que fuera. No tienen agua caliente y sólo un enchufe que encima no funcionaba. Cambiamos de habitación y estaba igual que la anterior. Menuda noche pasamos, al día siguiente nos fuimos del hostal. Es una lástima que no lo cuiden, se le podría sacar más partido.

El sábado estuvimos paseando por las calles de Stone Town. Impresionantes las puertas talladas de madera. La gente es un poco pesada y cada dos pasos te invitan a entrar en sus tiendas. Al final acabas por no hacerles caso.
El domingo por la mañana Esther y yo fuimos a Prison Island, está a media hora de la costa. Disfrutamos buceando entre corales, estrellas de mar y peces de colores. Visitamos la antigua prisión (sinceramente no es gran cosa) y vimos las tortugas. ¡Son enormes!
Luego por la tarde fuimos a tomar unas cervezas al hotel Africa House y desde allí vimos la puesta de sol. Espectacular. Después cenamos al aire libre en los puestos de comida de Forodhani Gardens. Sirven marisco, pescado y carne. Pero lo mejor de todo es la pizza, está buenísima y no tiene nada que ver con la italiana.
El lunes visitamos el Museo Nacional, antiguo palacio del sultán Bargash (Casa de las Maravillas). Es un edificio de tres pisos y es interesante. Sólo por las vistas desde la terraza de la última planta merece la pena.

Cogimos el ferry hacia Dar es Salaam sobre las 16:30. El viaje de regreso no fue muy agradable. Se movió un poco y una mujer no paró de vomitar escandalosamente durante todo el trayecto. Intentamos desviar la atención de los graznidos mirando y escuchando de nuevo el “We are the world”.

Me ha gustado mucho Zanzíbar pero me he quedado con ganas de hacer y ver más cosas.
Repetiré seguro.
Kwaheri!